así lo veo, así lo siento y así lo escribo

La vida es como es y hay que vivirla.


13 de diciembre
 
Hace 17 años atrás, exactamente el 13 de diciembre de 1992, ocurrió la peor tragedia que jamás había vivido mi familia,  ese día en horas de la madrugada repicó el teléfono de mi casa, ya todos descasábamos en nuestras camas, mis hermanos y yo como una tribu, todos juntos pero no revueltos y mis padres como jefes de la tribu en su dormitorio, sin dejar que el teléfono reventara mi madre corrió  atender, esa llamada fueron malas noticias (quizás por eso odio atender el teléfono de mi casa). 
De tanto ruido que escuchaba me levante rápidamente y fui hacia donde provenían esos ruidos que no me dejaban descansar, las lagrimas y los abrazos no faltaron al llegar a ese lugar, donde el silencio prevalecía y nadie tenía el poder de romper ese confuso y extraño silencio para mí.  
Me costó entender que mi abuela y mi tío ya no tocaran la puerta de mi cuarto para decir “AQUÍ ESTOY, DIOS TE BENDIGA”. Desde eso momentos los días 13 de diciembre de cada año lo pasó junto a mi familia en una iglesia rezando por ellos, pero este 13 de diciembre del 2010 será distinto a los anteriores, ese día me convertiré en Licenciada en Comunicación Social (vaya titulo, ¿no?) un sueño que se convertirá en realidad para mí, y solo por esta vez sustituiré los rezos por aplausos.     
Definitivamente los días 13 de diciembre encerraran en mi diversas emociones, unas llenas de lagrimas por no tener a mi lado a las personas que amo y otras llenas de alegría por el triunfo logrado. 
 
¡Ooooh 13 de diciembre!
 
MV.S.F

13 de diciembre

 

Hace 17 años atrás, exactamente el 13 de diciembre de 1992, ocurrió la peor tragedia que jamás había vivido mi familia,  ese día en horas de la madrugada repicó el teléfono de mi casa, ya todos descasábamos en nuestras camas, mis hermanos y yo como una tribu, todos juntos pero no revueltos y mis padres como jefes de la tribu en su dormitorio, sin dejar que el teléfono reventara mi madre corrió  atender, esa llamada fueron malas noticias (quizás por eso odio atender el teléfono de mi casa).

De tanto ruido que escuchaba me levante rápidamente y fui hacia donde provenían esos ruidos que no me dejaban descansar, las lagrimas y los abrazos no faltaron al llegar a ese lugar, donde el silencio prevalecía y nadie tenía el poder de romper ese confuso y extraño silencio para mí.  

Me costó entender que mi abuela y mi tío ya no tocaran la puerta de mi cuarto para decir “AQUÍ ESTOY, DIOS TE BENDIGA”. Desde eso momentos los días 13 de diciembre de cada año lo pasó junto a mi familia en una iglesia rezando por ellos, pero este 13 de diciembre del 2010 será distinto a los anteriores, ese día me convertiré en Licenciada en Comunicación Social (vaya titulo, ¿no?) un sueño que se convertirá en realidad para mí, y solo por esta vez sustituiré los rezos por aplausos.     

Definitivamente los días 13 de diciembre encerraran en mi diversas emociones, unas llenas de lagrimas por no tener a mi lado a las personas que amo y otras llenas de alegría por el triunfo logrado.

 

¡Ooooh 13 de diciembre!

MV.S.F