así lo veo, así lo siento y así lo escribo

La vida es como es y hay que vivirla.


De nenucos de plástico a nenucos de carne y huesos
Los primeros regalos para una niña casi siempre son muñecas, pero por qué regalar un plástico con forma de bebé, si existen cientos de obsequios para dar. En la actualidad es sorprendente cómo han evolucionado estos juguetes; antes era poco común que estas atracciones te hablarán, lloraran, caminaran, gatearán y hasta se enfermaran (¡WOW!), hoy en día si no cuentan con unas de estas características, ten por seguro que no llegará muy lejos en sus ventas.  
Desde pequeñas nos han fomentado ese instinto maternal, que algunas se les he más fácil expresar que a otras. Nos enamoramos de cualquier NENUCO que vemos, nos parecen tan tiernos esos muñecos de PLASTICO, que a veces deseamos que Dios nos bendiga con un hijo(a)  de sus mismas características.
Sin darse cuenta, algunas personas que nos vieron nacer nos fueron regando está semilla que muchas veces llega a florecer.
Crecemos, nos desarrollamos, pasamos de adolescentes rebeldes a adultas maduras  y llega el momento de muchas de adoptar el papel de “MADRE”, pero ya no con bebés de platicos, ya es una realidad que muchas las bendicen y otras le huyen por diversos problemas.
Toda nuestra infancia fuimos practicando con nuestras muñecas  de cómo cambiar un pañal, de cómo darle tetero, cómo cargarlo, cómo calmarlo cuando hacen unos de sus berrinches; si deseábamos lo llevamos a pasear y sino no, porque nunca nuestros nenucos eran reales, si nos fastidiaban los dejábamos botados y listo; ¡Ya esos días se esfumaron!
Un acto de amor se convirtió en una bendición que hay que saber sobrellevar, ¿Estaremos  listas para asumir este rol tan importante, quizás el más importante de nuestras vidas?
Lo que si estoy segura es que el amor de madre es inmenso e incondicional,  y a nuestro lado siempre estarán las mejores madres del mundo, aquellas que cuando nos enfermábamos estaban ahí, ellas perpetuamente han estado ahí en las buenas y malas. Sabes tenemos las mejores maestras del universo. ¿Qué si estamos preparadas, esa es la pregunta? Te dejo la respuesta.        
     MV.S.F

De nenucos de plástico a nenucos de carne y huesos

Los primeros regalos para una niña casi siempre son muñecas, pero por qué regalar un plástico con forma de bebé, si existen cientos de obsequios para dar. En la actualidad es sorprendente cómo han evolucionado estos juguetes; antes era poco común que estas atracciones te hablarán, lloraran, caminaran, gatearán y hasta se enfermaran (¡WOW!), hoy en día si no cuentan con unas de estas características, ten por seguro que no llegará muy lejos en sus ventas.  

Desde pequeñas nos han fomentado ese instinto maternal, que algunas se les he más fácil expresar que a otras. Nos enamoramos de cualquier NENUCO que vemos, nos parecen tan tiernos esos muñecos de PLASTICO, que a veces deseamos que Dios nos bendiga con un hijo(a)  de sus mismas características.

Sin darse cuenta, algunas personas que nos vieron nacer nos fueron regando está semilla que muchas veces llega a florecer.

Crecemos, nos desarrollamos, pasamos de adolescentes rebeldes a adultas maduras  y llega el momento de muchas de adoptar el papel de “MADRE”, pero ya no con bebés de platicos, ya es una realidad que muchas las bendicen y otras le huyen por diversos problemas.

Toda nuestra infancia fuimos practicando con nuestras muñecas  de cómo cambiar un pañal, de cómo darle tetero, cómo cargarlo, cómo calmarlo cuando hacen unos de sus berrinches; si deseábamos lo llevamos a pasear y sino no, porque nunca nuestros nenucos eran reales, si nos fastidiaban los dejábamos botados y listo; ¡Ya esos días se esfumaron!

Un acto de amor se convirtió en una bendición que hay que saber sobrellevar, ¿Estaremos  listas para asumir este rol tan importante, quizás el más importante de nuestras vidas?

Lo que si estoy segura es que el amor de madre es inmenso e incondicional,  y a nuestro lado siempre estarán las mejores madres del mundo, aquellas que cuando nos enfermábamos estaban ahí, ellas perpetuamente han estado ahí en las buenas y malas. Sabes tenemos las mejores maestras del universo. ¿Qué si estamos preparadas, esa es la pregunta? Te dejo la respuesta.        

     MV.S.F

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